La adicción a Facebook, comparada con el consumo de drogas
Según un experimento, aquellos usuarios demasiado apegados a la red social reflejan en sus cerebros deseos compulsivos con patrones similares a los que tienen personas adictas a los estupefacientes.
Estar todo el día conectados puede ser perjudicial, más si lo hacemos desde la gran variedad de dispositivos con los que contamos, como smartphones, tables, notebooks, entre otros. Si bien ya casi no resulta una novedad, un experimento confirmó que la adicción a Facebook puede compararse con el consumo de drogas.
Según el estudio, que fue difundido por la publicación especilizada LiveScience, aquellos usuarios demasiado apegados a la red social reflejan en sus cerebros deseos compulsivos con patrones similares a los que tienen personas adictas a los estupefacientes.
Los afectados por este “vicio” 2.0 mostraban más actividad de la amígdala y el cuerpo estriado, dos regiones del cerebro que están vinculadas al comportamiento impulsivo.
Pero cabe destacar que existe una diferencia: la materia gris de los fanáticos de Facebook sí mostraron actividad en los sistemas cerebrales responsables de la inhibición en la corteza prefrontal. Esta capacidad, la han perdido los consumidores, por ejemplo, de cocaína. Es decir que no “funciona” en ellos el sector que se encarga de inhibir el comportamiento compulsivo.
En resumidas cuentas, tal como explicó Ofir Turel, psicólogo de la Universidad Estatal de California, "tienen la capacidad de controlar su comportamiento, pero no tienen la motivación para controlar este comportamiento porque no ven que las consecuencias sean tan graves".
Estar todo el día conectados puede ser perjudicial, más si lo hacemos desde la gran variedad de dispositivos con los que contamos, como smartphones, tables, notebooks, entre otros. Si bien ya casi no resulta una novedad, un experimento confirmó que la adicción a Facebook puede compararse con el consumo de drogas.
Según el estudio, que fue difundido por la publicación especilizada LiveScience, aquellos usuarios demasiado apegados a la red social reflejan en sus cerebros deseos compulsivos con patrones similares a los que tienen personas adictas a los estupefacientes.
Los afectados por este “vicio” 2.0 mostraban más actividad de la amígdala y el cuerpo estriado, dos regiones del cerebro que están vinculadas al comportamiento impulsivo.
Pero cabe destacar que existe una diferencia: la materia gris de los fanáticos de Facebook sí mostraron actividad en los sistemas cerebrales responsables de la inhibición en la corteza prefrontal. Esta capacidad, la han perdido los consumidores, por ejemplo, de cocaína. Es decir que no “funciona” en ellos el sector que se encarga de inhibir el comportamiento compulsivo.
En resumidas cuentas, tal como explicó Ofir Turel, psicólogo de la Universidad Estatal de California, "tienen la capacidad de controlar su comportamiento, pero no tienen la motivación para controlar este comportamiento porque no ven que las consecuencias sean tan graves".
Fuente:larazon.com.ar
