Sexting: una peligrosa práctica cada vez más popular entre los adolescentes 







Cada vez son más los jóvenes que utilizan distintas aplicaciones para enviar fotos personales sugerentes, semidesnudas o desnudas; instalando así una tendencia que se conoce como “sexting”. Si bien estas generaciones no tienen en cuenta las consecuencias de esta práctica, especialistas advierten sobre los graves peligros que incurrir en ellas podría ocasionar.

El sexting es una tendencia consolidada entre los internautas de todo el mundo, especialmente entre los jóvenes de 15 a 22 años de edad dueños de un Smartphone. Esta práctica que supone el envío de fotos personales sugerentes, semidesnudas o desnudas, fue adoptada principalmente por los millennials.


Donald Strassberg, director de psicología de la Universidad de Utah, aseveró que la inmediatez, la facilidad, así como las pocas consecuencias que pareciera implicar, son las principales razones por las que estas generaciones se inclinan por esta práctica.

El especialista expresó que es imposible constatar cuánto aumentó el sexting durante el último año, pero está claro que no sólo hubo un incremento, sino que es una tendencia que no tiene miras de detenerse. Reflejo de ello es que una encuesta realizada a mediados del pasado año, reveló que el 20% de 11.000 jóvenes encuestados incurrió en estas prácticas en esos meses.

Incluso existen cada vez más aplicaciones móviles que fomentan el sexting, como es el caso de Snapchat, KiK o Line; plataformas que en los últimos tiempos fueron usadas con gran frecuencia para compartir esta clase de imágenes. La posibilidad de que el mensaje se elimine 10 segundos después de enviado, hace de Snapchat la preferida entre los más jóvenes.

Strassberg advierte que los usuarios no tienen real noción de las consecuencias, que este envío que hacen bajo la falsa creencia de que puede ser secreto o eliminarse, puede ocasionar. No sólo no existe tal anonimato, sino que toda la información puede ser hackeada exponiendo al joven a situaciones realmente graves.

Sobre este último punto, el psicólogo recuerda que fueron varios los casos que terminaron en suicidio por causa de sexting; incluso durante el 2014, el 13% de los adolescentes que recurrieron a esta práctica, aceptaron haber tenido al menos un intento de suicidio.


Finalmente ante esta tendencia que no tiene planes de detenerse, Strassberg afirma que no basta disponer de aplicaciones que bloquen o detecten estos contenidos antes de que sean enviados, sino que hace falta realizar campañas que sensibilicen tanto a los jóvenes como a la población en general acerca de las consecuencias del sexting.











Fuente:universia.net.mx